Configurar una impresora en Windows ha sido, durante décadas, sinónimo de instalar pesados paquetes de software, sufrir fallos de seguridad y lidiar con el temido bloatware (programas basura).
Por suerte, Microsoft ha decidido cortar el problema de raíz. La compañía está desplegando en Windows 11 un cambio radical que jubilará los controladores antiguos de terceros en favor de un estándar universal, limpio y seguro: Windows Ready Print.
¿Qué es Windows Ready Print y cómo funciona?
Hasta ahora, el sistema de impresión de Windows dependía de los controladores (drivers) que diseñaba cada fabricante (HP, Epson, Canon…). Esto generaba gigabytes de software innecesario y graves brechas de seguridad.


Con Windows Ready Print, el sistema pasa a un modelo sin drivers de terceros basado en el Protocolo de Impresión en Internet (IPP):
- Controlador universal: Al conectar una impresora moderna (por USB o Wi-Fi), Windows usará un driver genérico nativo ultraoptimizado.
- Adiós al bloatware: Si la impresora tiene funciones especiales (como escáner o niveles de tinta), se gestionarán mediante pequeñas aplicaciones aisladas desde la Microsoft Store, sin tocar el núcleo del sistema.
Máxima seguridad con el Modo de Impresión Protegido (WPP)
Este movimiento responde principalmente a una necesidad de seguridad. Al activar el Modo de Impresión Protegido de Windows (WPP), el sistema operativo bloquea por completo la carga de drivers antiguos de terceros. De este modo, se eliminan los controladores heredados que los ciberdelincuentes suelen explotar para atacar ordenadores y redes corporativas.
¿Dejará de funcionar mi impresora antigua?
No de forma inmediata. Las impresoras de los últimos años compatibles con el estándar universal Mopria funcionarán de manera nativa e instantánea.
Para dispositivos muy antiguos que requieran obligatoriamente drivers heredados, los administradores de sistemas aún podrán desactivar temporalmente la prioridad de Ready Print mediante directivas de grupo, aunque el objetivo final es la transición completa al nuevo ecosistema.
Beneficios clave para el usuario
La era de instalar un programa de 500 MB solo para imprimir un documento ha terminado. Las ventajas de este nuevo modelo son claras:
- Mayor rendimiento: Menos procesos en segundo plano y un PC más rápido.
- Menos errores: Se reducen los típicos conflictos de «impresora sin conexión» o pantallazos azules.
- Gestión simple: Ideal para oficinas, que ya no tendrán que certificar cientos de drivers distintos.
En definitiva, la impresión en Windows 11 pasa a ser nativa, segura y, sobre todo, limpia.