¿Has comprado un cargador USB-C para tu portátil y la batería sigue cargando más despacio de lo esperado?
Aunque el cargador tenga potencia suficiente, el cable también puede estar limitando la velocidad de carga. En este artículo te explicamos por qué ocurre y qué debes comprobar para aprovechar toda la potencia de tu cargador.
El cable también importa
Para que un portátil cargue correctamente mediante USB-C, el portátil, el cargador y el cable deben ser compatibles entre sí.
Muchos cables USB-C capaces de suministrar más de 60 W incorporan un pequeño chip llamado E-Marker, que informa a los dispositivos de la potencia máxima que el cable puede soportar.
Si el cable no incorpora este chip, la carga puede limitarse automáticamente aunque el cargador tenga potencia suficiente.
Un ejemplo muy habitual
Imagina esta situación:
- Tu portátil necesita 100 W.
- Utilizas un cargador USB-C de 100 W.
- Pero el cable solo admite 60 W.
Resultado: el portátil cargará más lentamente porque el cable está limitando la potencia disponible.
3 comprobaciones antes de comprar un cargador o un cable USB-C
Antes de elegir una solución de carga, revisa estos tres puntos:
• Comprueba cuánta potencia necesita tu portátil. Algunos equipos funcionan con 45 W, mientras que otros requieren 65 W, 90 W o incluso 100 W.
• Verifica que el cargador pueda suministrar esa potencia. Un cargador insuficiente reducirá la velocidad de carga.
• Si necesitas más de 60 W, utiliza un cable USB-C con E-Marker. Así evitarás que el cable se convierta en el factor limitante.


Soluciones ACT para cada necesidad
¿Necesitas un cargador USB-C para portátil?
Los Cargadores USB-C de ACT están disponibles en diferentes potencias para adaptarse a las necesidades de cada equipo.
¿Buscas un cable preparado para altas potencias?
Los Cables USB4 certificados de ACT soportan hasta 240 W mediante USB Power Delivery, ofreciendo una carga rápida, segura y compatible con los dispositivos más exigentes.
¿Quieres una carga fiable y segura?
Elegir cables certificados ayuda a garantizar la potencia adecuada y evita los problemas habituales de los cables de baja calidad.


Conclusión
Cuando un portátil carga lentamente por USB-C, el problema no siempre está en el cargador.
Antes de sustituirlo, comprueba también las características del cable. Utilizar un cable adecuado, especialmente cuando se necesitan más de 60 W, puede marcar la diferencia entre una carga lenta y el rendimiento esperado.