La industria del hardware está afrontando un desafío inesperado: la escalada de precios y la escasez de memoria RAM. Esta situación está teniendo un impacto directo en el mercado de las tarjetas gráficas, especialmente en los modelos más modernos que dependen de chips de memoria de alta velocidad como GDDR7.
Demanda de IA y el aumento del coste de la memoria
Con el auge de la inteligencia artificial (IA), los centros de datos y proyectos de cómputo intensivo han absorbido una gran parte de la producción mundial de memoria DRAM y VRAM —lo que ha provocado aumentos significativos en los precios de estos componentes. Este fenómeno ha tenido repercusiones en múltiples frentes: desde ordenadores portátiles hasta consolas y, por supuesto, tarjetas gráficas para gamers.
En consecuencia, algunos modelos actuales que utilizan memoria más avanzada se están volviendo más caros de fabricar y menos accesibles para el usuario medio.
El retorno de una favorita: la RTX 3060
Frente a este panorama, han surgido informaciones que sugieren que NVIDIA podría volver a producir la GeForce RTX 3060 durante el primer trimestre de 2026.

La RTX 3060, lanzada originalmente en 2021, se consolidó como una de las opciones más populares dentro de la gama media gracias a su equilibrio entre rendimiento y precio. Aunque no lidera la potencia gráfica absoluta, ofrece una experiencia sólida para juegos a 1080p y 60 FPS, además de contar con tecnologías como DLSS y trazado de rayos —características que aún la mantienen relevante. Wikipedia
Reintroducir este modelo ahora puede ofrecer una salida estratégica para mitigar problemas de suministro y ofrecer una opción asequible a quienes buscan actualizar su tarjeta sin pagar precios excesivos por los últimos modelos.
¿Qué significa esto para el mercado?
Si se confirma este relanzamiento, será una señal clara de que NVIDIA busca equilibrar la falta de disponibilidad de memoria de próxima generación con soluciones más prácticas y económicas. Más allá de la RTX 3060, esta tendencia podría extenderse a otros componentes si los problemas de DRAM persisten.
No obstante, también hay que considerar que los precios en general podrían seguir subiendo si la demanda de memoria continúa superando la oferta, lo que podría afectar incluso a modelos revividos.