El año 2026 se presenta como un ejercicio de contrastes para el sector tecnológico en España. Tras un 2025 dinámico y de crecimiento récord, el ecosistema de fabricantes, mayoristas y distribuidores se prepara para navegar en un entorno donde la solidez macroeconómica convive con desafíos logísticos críticos.
A continuación, analizamos los puntos clave que marcarán la agenda del sector este año:
1. Un motor económico que no se detiene
A pesar de la incertidumbre global, España sigue consolidándose como uno de los principales motores económicos de la eurozona.
- Crecimiento sólido: El Banco de España prevé un crecimiento del PIB del 2,2% para 2026.
- Tipos de interés: Aunque no se esperan nuevas bajadas en 2026, los descensos previos seguirán favoreciendo la inversión y la actividad comercial.
- Demanda interna: Se espera que el consumo de los hogares se mantenga gracias al aumento de la renta bruta y el descenso de los precios de la energía.
2. El desafío logístico: La vuelta de la escasez
El gran «nubarrón» en el horizonte de 2026 es el suministro de componentes. Tras un periodo de estabilidad, el mercado vuelve a enfrentar tensiones en la cadena de producción.

- Componentes críticos: Se anticipan dificultades en la disponibilidad de procesadores, memorias y discos.
- Plazos de entrega: Algunos fabricantes advierten que podríamos enfrentar hasta nueve meses complicados en cuanto a suministros, especialmente a partir de la primavera de 2026.
- Estrategia de canal: La planificación y la anticipación serán las herramientas fundamentales para que los partners puedan ejecutar sus proyectos sin interrupciones.
3. El escenario «post-Kit Digital»
El Kit Digital ha sido calificado como uno de los proyectos de mayor éxito en la industria tecnológica reciente, permitiendo a miles de pymes establecer sus bases digitales. Sin embargo, su finalización obliga al sector a evolucionar:

- Hacia proyectos estructurales: El fin de estas ayudas marca un punto de inflexión donde la inversión debe pasar de la «experimentación» a la ejecución de soluciones de mayor valor añadido.
- Nuevas vías de financiación: Las pymes y autónomos deberán buscar fórmulas alternativas para dar continuidad a sus servicios digitales.
- Inversión Pública: Se espera que la Administración mantenga el pulso inversor mediante el plan «España Digital 2026» y la culminación de los fondos NextGenerationEU, con una inversión estimada de 17.500 millones de euros.
4. Prioridades de inversión: IA y Ciberseguridad
A pesar de los retos, la intención de gasto en tecnología sigue siendo alta. El 85% de las compañías españolas planea aumentar su presupuesto en innovación para 2026.
- IA de segunda generación: La inversión se está desplazando de los simples asistentes de IA hacia el despliegue de agentes de IA que automatizan procesos complejos.
- Ciberresiliencia: La ciberseguridad ya no es un gasto, sino una prioridad estratégica a nivel directivo para garantizar la continuidad del negocio.