La guerra contra la piratería en el fútbol español ha dado un giro inesperado y, para muchos, preocupante. Si hasta ahora el foco estaba en las operadoras y las listas de IPTV, el nuevo objetivo de LaLiga y Telefónica son las herramientas que millones de personas usan para proteger su privacidad: las VPN.
En un movimiento judicial sin precedentes, un juzgado de Córdoba ha aceptado medidas cautelares que obligan a gigantes como NordVPN y ProtonVPN a colaborar directamente en el bloqueo de contenidos. Pero, ¿qué significa esto realmente para el usuario medio?
El nuevo frente: Bloqueos «quirúrgicos» dentro de la propia VPN
Hasta hace poco, si una web estaba bloqueada en España, bastaba con encender una VPN para saltarse la restricción. La estrategia de Javier Tebas ha cambiado: ya no se trata solo de que las operadoras (Movistar, Orange, etc.) bloqueen el acceso, sino de obligar al proveedor de la VPN a que sea él quien impida la conexión a ciertas direcciones IP durante los partidos.
Los puntos clave de la resolución:
- Medidas dinámicas: No se bloquean páginas fijas, sino que las direcciones IP pueden cambiar en tiempo real durante la jornada de liga.
- Obligación de filtrado: Se exige a NordVPN y ProtonVPN que implementen sistemas para que sus usuarios en España no puedan acceder a servidores vinculados con emisiones ilegales.
- Sin notificación previa: Algunas de las empresas afectadas afirman no haber recibido comunicación oficial antes de que la noticia saltara a los medios.
¿Un precedente peligroso para la neutralidad de la red?
Lo que más está encendiendo el debate en la comunidad tecnológica no es solo el fútbol, sino el precedente jurídico. Las VPN son herramientas legítimas de ciberseguridad, utilizadas por empresas y ciudadanos para proteger sus datos y su navegación.
Al obligar a estas plataformas a «espiar» o filtrar el tráfico hacia ciertas IPs, se abre una puerta que muchos consideran peligrosa:
- Pérdida de anonimato: Si una VPN empieza a filtrar tráfico por orden judicial, ¿hasta qué punto es segura y privada?
- Efecto dominó: Si hoy es el fútbol, mañana podría ser cualquier otro tipo de contenido bajo derechos de autor o censura administrativa.
- Eficacia real: Los expertos dudan de que esto detenga la piratería, ya que existen cientos de proveedores de VPN menores y protocolos descentralizados que son casi imposibles de rastrear.
La respuesta de las tecnológicas

Desde ProtonVPN, conocidos por su férrea defensa de la libertad de expresión, la postura suele ser de resistencia ante órdenes que comprometan la privacidad de sus usuarios. Por su parte, NordVPN se encuentra en una posición delicada, teniendo que equilibrar el cumplimiento de las leyes locales de cada país donde opera con su promesa de «no registros» (no-logs policy).